Me encontraba en mi trabajo, distraída, observando a los extraños turistas, había de todo el mundo, se notaban de donde eran, cada uno tenia esa distinción, que diferenciaba a los Inglese, por su pelo rojizo, a los orientales, por sus facciones, a los alemanes, por su altura y su aspecto, de hombre serio.
Me abre quedado, un tiempo largo tildada porque escuche la vos de mi compañera destildandome.
-Hey, en que piensas.
-En nada. Viendo a la gente.
-Alguno lindo ¿?-dijo, mientras que atendía a un pasajero.
-No- dije con un poco de tristeza.
-que lastima- dijo moviendo la cabeza, negativamente.
Me quede callada a su verdad. Mientras que terminaba algunos papeleos, para el jefe.
Al rato, viene mi compañera y me dice eufóricamente- mira a la izquierda, en diagonal, en las sillas.
Mire a la dirección en la que me dijo, había una persona. En un momento, nuestras miradas se cruzaron, su mirada, era muy llamativa. Donde yo estaba no lo podía ver tan nítidamente, solo había visto su llamativos ojos.
Decidí no verlo más, aunque mi compañera seguía mirándolo muy intensamente.
Termine los papeles y se los fui a entregar, al volver, mire panorámicamente donde estaba la gente y me detuvo su mirada. Baje la mirada tan solo unos segundos, cuando volví a mirar ya no estaba. En ese preciso momento sentí el ambiente frío, me agarro escalofríos y por momento me pareció que me salía vapor de la boca por tanto frío.
El final de ese día, me pareció muy pesado.
Estaba en casa, descansando en el sillón, mientras que cambiaba la televisión, ya que no había nada que ver, me quede dormida. Estaba muy agotada por el trabajo. En un momento sentí una ola de frío, me tuve que tapar con una frazadita que tenia cerca. Era como si el ambiente estaba 10º bajo cero.
En eso suena el teléfono, me despabilo muy lentamente, tanteando la mesita. Dormida miro una silueta de una persona en la ventana, que rápidamente desapareció. Me quede tildada, hasta que volvió a sonar el teléfono. Debió ser mi imaginación, porque vi algo, pero no estaba muy segura de haberlo visto, y tampoco estaba segura de lo que era.
En el teléfono, era mi amiga, que quería ver si salíamos esta noche. Quería salir despejarme, pero estaba muy cansada como para hacerlo.
Luego de eso, estuvo lo que resto del día, mirando la televisión, me bañe, comí y me fui a recostar a la cama, haber televisión desde allí. Hasta ese momento no había pasado nada.
Al otro día, baje a la cocina, a prepararme el desayuno y me encontré con todas cosas revueltas, como que hubiesen querido buscar algo. Cuando lo vi, me que quede lloqueada, pero al instante, me fui a living y también estaba igual. Comencé a revisar, si las cosas de valor, se encontraban allí y si estaban. Llame a la policía, ellos me dijeron que El o los que entraron estaban buscando algo específico.
Ellos hicieron sus investigaciones, en la semana me iban a decir, que podría haber pasado.
Luego de eso, comencé a ordenar la casa. Mientras que haciaba la casa, pensaba, no podía ser que no halla podido escuchar nada, tan profundo dormía. Necesitaba comprarme un perro, para que ladre.
Paso el tiempo, por las noches escuchaba ruidos por la cocina y otros lugares de la casa. Bajaba pero nunca había nadie.
Al otro día fui al trabajo, un día normal. Estaba más cansada de lo habitual, por no haber dormido nada a la noche.
Estaba saliendo del trabajo con una de mis compañeras. Caminamos hacia el estacionamiento y me dice- Chloe mira hacia allá…
Mire hacia la dirección que me había marcado y me pareció ver al chico del otro día. Ella lo siguió mirando, mientras que yo me dirigía hacia mi auto. La salude y me fui para mi casa. Verdaderamente no me interesaba.
Esa noche también se escucharon ruidos extraños. Aunque no baje, el sueño me gano. Al otro día baje para irme al trabajo y no había nada extraño.
Esa semana fue muy tranquila, sacando de lado los ruidos extraños, muchos me decían que era espíritus, otros que se veían cosas raras en el barrio por las noches, últimamente. Los policías, me llamaron, para decirme, que no había ninguna huella digital, que era muy extraño.
En el trabajo siempre estaba esa persona cuando salíamos a la noche, suponíamos que era el. Mi compañera decía que era por ella y no se que otras ilusiones mas. Aunque se lo veía, pero nunca a una distancia, como para verlo perfectamente.
Cuando pasaron los meses, me fui preocupando, por la persona esa. Les pedí a los de seguridad, varias veces que vallan a ver quien era, pero nunca encontraban a nadie.
Me estaba por volver loca, o ya estaba loca. Yo veía alguien, y mi compañera también, pero nadie mas.
Una noche, mientras que salíamos, del trabajo lo vimos, llamamos a los guardias, pero apenas llegaron, la persona ya no estaba. Los guardias, nos miraban como locas.
Me estaba preocupando, nadie veía a la persona, que yo veía, solo mi compañera y justo ella no era de mucho confiar.
Pasando los días, yo seguí haciendo mi vida normalmente.
El viernes cuando salí del trabajo, estaba devuelta la persona o lo que sea.
Al otro día, ya que tenía todo el día libre, decidí ir a visitar a mis tíos, Rob y Liz, y mis primos, Adela y Bastian. Apenas llegue, me abrasaron mucho y me regañaron por no haber ido al visitarlos mas seguidos. Pero ellos se olvidaban de una cosa, que yo si trabajaba. Ellos ninguno, no se como vivían, pero ninguno de los cuatro trabajaba, siempre decían que estaban con licencia medica. Lo mas extraño, es que no hacían nada, y cuando los iba a ver, siempre estaban durmiendo, cansado y con ojeras por el piso.
Estábamos comiendo y digo- me están pasando cosas extrañas.
Todos se miraron- ¿como que?
-no se, veo a una persona siempre… escucho cosas en casa por las noches.
Se volvieron a mirar.
-no estoy loca… enserio.
-te creemos, mi vida.- con tono de preocupación.
-hace cuanto te esta pasando esto- me pregunta mi primo.
-no se, exactamente, pero digamos que 4 mese atrás, no se… o mas…
Todos se volvieron a mirar.
-ah y también una mañana me levante, con todo revuelto en casa, lo extraño es que los policías, no encontraron, ninguna huella, nada.
-¿Cómo? ¿Cuándo?
- hace mucho.
Estaban cada vez más intrigados y nerviosos, una mezcla de ambas más impotencia.
-que se llevaron, ¿algo importante?
-No nada importante, como para que se llevaran. Pero perdí un papel, pero no creo que se lo hayan llevado, no era importante, para ellos, si para mi, lo habré perdido…tendría que buscarlo.
-¿que decía ese papel Chloe?- me dijo, muy preocupado mi tío.
-nada, era una carta de mama, cuando se iba de noche con papa y me dejaba con Diana. Nada más. Lo abre perdido.- me quede pensativa.
-¿pero que decía exactamente ese papel?
-cuantas preguntas… por ese papel.
-es importante ese papel… si hay algo escrito… ¿Qué era?
- era unas notas, que le dejaba a Diana, un texto, que me escribía para mi, y siempre con su nombre escrito, abajo, tan linda letra tenia.-sonriendo, mientras que se me llenaban de lagrimas los ojos- saben que no me gusta hablar de ellos.
-ya lo sabemos amor, pero es muy importante, que nos digas, ¿si el nombre de mi hermana era el de siempre?
-y si, ¿tenia otro?
-no, no pero capas que usaba su segundo nombre-se la veía preocupada al igual que a los demás.
Hubo un silencio de 10 segundos. Y mi prima, comenzó a hacerme muchas preguntas, del trabajo, que si tenía novio, etc.
Se hizo de noche, estaba por salir, pero no me dejaron, quería que vaya con Bastian, porque era muy tarde. Tuve que esperar a que se bañara y vistiera, tenía una capa rara, negra, larga.
-si. ¿Porque algún problema?
-no ninguno-riéndome.
Me miraba serio, me agarro del cuello, diciéndome- ¿así? te Reis
-no basta, me dejo de reír.-me dolía.
-bueno mejor.
Subimos al auto, estuvimos hablando y a dos cuadras de mi casa, empecé a tener escalofríos.
-¿tenes frío?-me dice
-si, no se porque pero siempre ando teniendo últimamente.
Empezó a mirar, por la ventana, muy seriamente. Me preocupo.
Llegamos, le ofrecí el auto para que volviera, y no quiso, dijo que un amigo vivía cerca de por acá, y que se iba caminando.
Le insistí, pero no se podía con mi primo, era necio, demasiado.
Antes de irse, me dijo, muy seriamente y como ordenándome, que si llegaba a pasar algo raro, no use el auto, me dio un papelito, diciéndome que me valla corriendo para ese lugar.
Me quede fría, cuando me lo dijo. Me dio un abraso y al oído me dijo-te quiero prima, sábelo.
Esa frase, la odiaba. Eso fue lo último que me dijeron mis papa y Diana antes de morir. En la noche que se fueron, primero mis padre y luego mis hermana. No me gustaba pensar en ellos, ni hablar.
A los días siguientes, bajaba a la planta baja y sentía mucho frío, en casa, subí el termostato, pero era como si nada, asíque me súper abrigue. Una noche me levante para ir al baño y por afuera de la ventana veo una sombra, abrí un poquito, agarre lo primero que encontré a mano, estaba por tirarlo y me grita- no, no… soy yo.
Veo bien y le digo- ¿que haces acá?
-nada es solo que…-pensó la respuesta- estaba en lo de mi amigo y pase a verte…
Me quede mirándolo- bueno ahora te abro…
Le abrí, pasó, seguía con ese atuendo raro.
Le serví algo y me dice- hace mucho frío acá.
-si, tengo que llamar al gasista, para que venga arreglar el termostato.
-¿hace cuanto… esta así el ambiente, frío?
-hace bastante, pero últimamente esta cada ves peor, se ve que esta rompiéndose.
-ah. ¿No te importa si me quedo?
-hay no tonto, como me va a importa. –pegándole en la cabeza, el me la devolvió y así sucesivamente.
-si estuviera la tía, nos gritaría para que nos dejemos de pegar.-riéndose.
-si es verdad- sonriendo.
Le quise preparar la cama arriba, pero quiso dormir en el sillón. Le prepare y subí a dormir, me obligo. Antes de subir me dice- ¿no sentís olor a nada?
-no ¿Por qué? ¿Hay olor feo?
-no, no.
Me le quede mirando.
-enserio tonta.
Le puse cara y subí. Mientras escucho por lo bajo- vas a ser mala…
Le digo- no huelo, pero si escucho… ¿mala para que voy a ser?
-bueno, algo bueno… para algo te va a servir.
-¿que cosa?
-no, nada. Lamentablemente ya te vas a enterar, pero por ahora no. Subí.
Me fui a dormir, pensando en lo que había dicho.
Al otro día, me levante. Estaba dormido, parecía muerto en el sillón.
No lo quise molestar. Me fui a trabajar, dejándole una notita. Que tenia comida, que se bañara si quería y otras cosas mas.
Pasaron semanas y la persona que siempre se encontraba afuera del trabajo, ya no estaba. Era muy factible que fuese toda mi imaginación y que esa persona nunca hubiera existido.


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